
Uno de nosotros es mitad cubano y mitad no cubano, dependiendo de la perspectiva. La mitad cubano, sin embargo, creció para arriba en cosas como la ropa vieja (un plato de carne guisada), platanos maduros (plátano maduro frito), picadillo y por supuesto y siempre, frijoles negros. (frijol negro). Ambas mitades de nosotros verdaderamente aman nuestros frijoles negros cubanos y mientras nos hemos sin duda "americanizados" el plato un poco, este método rápido y sencillo crea una olla bastante auténtica de frijoles negros que siempre consigue elogios en el convivio y un "Bueno" de los familiares que saben la diferencia.